... dice haber acabado con la vida de once ancianos.
La historia del crimen en España cuenta desde ayer con un nuevo asesino
en serie. Se trata de Joan Vila Dilmé, de 45 años, el enfermero del
geriátrico La Caritat de Olot (Gerona) que a mediados de octubre confesó
haber envenenado a tres ancianas que tenía a su cargo. Pero resulta que
la lista de crímenes del celador no se habría detenido ahí, sino que es
casi cuatro veces superior. Al menos así lo contó ayer el propio
imputado ante el juzgado instructor del caso, donde reconoció haber dado
muerte a un total de 11 pacientes en poco más de un año. «Los quería
muchísimo», aseguró, para admitir que «no hice lo correcto». Pero ya
nadie se atreve a asegurar que no sean más las víctimas y de hecho duda
en si fueron once o doce.
(...) El asesino confeso, que afirmó que actuaba «por compasión», para ahorrar
sufrimiento a sus víctimas, ha ido cambiando su particular modo de
impartir «caridad»: en su primera etapa criminal optaba por una mezcla
de medicamentos (barbitúricos, probablemente) o pinchándoles una
sobredosis de insulina.
A los últimos le hizo tragar o les inyectó lejía.
de qué tienes miedo, arrugado?
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